La rentabilidad es la capacidad de un negocio en producir utilidades que cumplan las expectativas de sus dueños.

Entonces, ¿Cómo saber si un negocio es rentable?

Lo primero que debe evaluarse es la capacidad de ser un buen empresario, ante esto deben poseerse aspectos fundamentales:

-tener instinto: valentía y ganas para alcanzar el objetivo propuesto.

-inteligencia: cautela, confianza, formación y  empeño son las claves para obtener los logros preestablecidos.

-poseer capital: puede ser propio o ajeno (depende de la capacidad de cada persona).

-poder enfrentar el riesgo: es necesario estar preparado para afrontar lo bueno y lo malo.

Una vez que haya decidido que cuenta con las características de un empresario exitoso y que definitivamente desea iniciar su empresa propia, deberá determinar el tipo de negocio que mejor se adapta a sus necesidades. Para ello, debemos conocer nuestros gustos, posiciones del mercado, evaluación de oferta y demanda, ventajas y desventajas, competencia y demás puntos necesarios a tener en cuenta en la elección del mismo.

Una ves encaminado en el emprendimiento, se debe realizar un presupuesto cercano a la realidad, que se ajuste a valores de mercado, para ajustar números finales y ver cual es la inversión necesaria para comenzar con el negocio.
El éxito de un negocio tiene que ver con el mercado y los clientes. Por lo tanto, un modelo de negocios puede ser aceptado y exitoso en un país pero no necesariamente lo es en otro porque los mercados son diferentes.

La rentabilidad se puede resumir en una fórmula bastante sencilla: utilidad = ventas – costos. Un negocio puede ser una excelente idea, pero si sus costos de operación, local, empleados y publicidad son demasiado altos, seguramente sus precios también lo serán. La rentabilidad entonces, tiene que ver con su capacidad de ofrecer excelentes productos a excelentes precios, incluso mejores que los de su competencia.